A pesar de las múltiples llamadas de alerta sobre la emergencia climática, la pérdida de la cubierta forestal en el mundo crece a un ritmo alarmante. Los bosques no solo son esenciales para mitigar el cambio climático como sumideros naturales de carbono, almacenando CO2 en su biomasa, sino que también juegan roles críticos en la regulación climática y el ciclo hidrológico. Además, los bosques protegen el suelo y previenen su erosión. Reconocer la importancia de los bosques y tomar medidas para su conservación es fundamental para cualquier país.
Con la deforestación, no sólo desaparecen árboles, se destruyen hábitats que sostienen más de la mitad de las especies terrestres del planeta y se compromete el 75 % de nuestras fuentes de agua dulce. Este proceso afecta a más de 1000 millones de personas, especialmente a comunidades indígenas que tienen una relación profunda y espiritual con estos bosques.

Causas de la deforestación en México
La deforestación en México es causada por una compleja interacción de factores. El cambio de uso de suelo, que convierte áreas forestales en pastizales, tierras agrícolas, ganaderas o en monocultivos, es uno de los principales impulsores. Esta transformación es amplificada por la expansión urbana y la construcción de infraestructura turística y de comunicaciones, lo que resulta en la degradación y fragmentación de ecosistemas forestales. Adicionalmente, la tala clandestina contribuye significativamente a la explotación ilegal de los bosques, afectando vastas áreas. Estos elementos, catalizados por un modelo económico que favorece el desarrollo inmediato sobre la conservación a largo plazo, generan un ciclo continuo de degradación socioambiental.
De acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), aunque la deforestación en México ha disminuido desde 2016 —cuando se perdieron más de 350 000 hectáreas de bosques— el panorama sigue siendo preocupante. Entre 2001 y 2022, México ha visto la desaparición de 4 592 404 hectáreas, lo que equivale a perder 30.9 veces la superficie de la Ciudad de México. Según datos del Sistema Nacional de Monitoreo Forestal, la principal causa de esta pérdida ha sido la expansión de pastizales para la ganadería, que ha afectado un promedio de 154 134 hectáreas de bosque cada año.
Figura 1. Superficie anual de deforestación bruta por tipo de transición y porcentaje de superficie deforestada por tipo de transición a nivel nacional (2001-2022).

Impactos diferenciados
Aunque la deforestación afecta a todo el país, sus impactos varían significativamente según la región. Un caso alarmante es el de la Sierra Tarahumara en Chihuahua. Entre 2001 y 2017 se perdieron 9100 hectáreas de bosque debido a la extracción legal como ilegal de madera.1 Según el informe de la Asociación Civil La Consultoría Técnica Comunitaria,2 las denuncias por tala ilegal son una constante y no han disminuido a lo largo de los años. Además, este informe destaca la expansión de la siembra de amapola y la creciente presencia de grupos del crimen organizado que buscan controlar la región.
En las últimas semanas, los pueblos indígenas de la Sierra Tarahumara han vuelto a denunciar el aumento de estas actividades ilegales. Este problema, que se ha prolongado por más de tres décadas, no sólo compromete la cantidad y calidad del agua, vital para la subsistencia de las comunidades, sino que también pone en riesgo su seguridad alimentaria. Además, ha despojado a numerosas personas y comunidades de sus territorios y recursos naturales, agravando la vulnerabilidad de la región.
En el otro extremo del país, la selva Maya enfrenta una acelerada deforestación por la expansión de la frontera agrícola, las plantaciones de monocultivos como el maíz y la palma de aceite, la ganadería extensiva, la construcción de carreteras, proyectos turísticos y urbanos que ha fragmentado grandes extensiones de este ecosistema. En 2021, el wwf incluyó a esta selva como un nuevo “frente de deforestación”. Este sitio se suma a otros 23 a nivel global que concentran la mayor pérdida de bosques que poseen un alto número de puntos críticos de pérdida forestal, en donde grandes áreas de bosque remanente están seriamente amenazadas.
Esto muestra que, a pesar de las políticas y los programas gubernamentales del presente sexenio, así como de los compromisos internacionales para reducir la deforestación, ésta no cesa.
El programa Sembrando Vida, lanzado en 2019 por el gobierno federal para combatir la pobreza y la degradación ambiental, ha sido fuertemente criticado debido a que su incorrecta implementación y monitoreo ha contribuido a la “deforestación inducida”, ya que algunos beneficiarios pudieron verse incentivados a deforestar para sembrar árboles frutales con el fin de recibir los apoyos económicos.3 Se estima que entre 2019 y 2021 dicho programa contribuyó a la pérdida de casi 73 000 hectáreas de bosque.
Aunado a lo anterior, la construcción de proyectos insignia como el Tren Maya y el Corredor Transístmico provocó la deforestación de extensas superficies de bosques y selvas en el sureste mexicano. Diversos medios denunciaron la tala de más de siete millones de árboles a lo largo del trayecto del tren,4 ,mientras que se ha señalado que el Corredor Transístmico provocó la pérdida de más de 7000 árboles tan sólo a comienzos de 2024.
Falta de recursos para proteger nuestros bosques
Al mismo tiempo, las instituciones encargadas de proteger nuestros bosques han sufrido un drástico declive presupuestal en este sexenio. Por ejemplo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, responsable de preservar estas zonas, y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, encargada de hacer cumplir la legislación ambiental y combatir delitos como la tala ilegal, han sufrido grandes recortes, lo que ha limitado su capacidad de operación.
Figura 2. Evolución del presupuesto asignado a la Conanp

Figura 3. Presupuesto Profepa 2018-2024

La Comisión Nacional Forestal, responsable del combate a los incendios, la restauración y el manejo sustentable de los bosques, enfrenta una situación económica aún más crítica, con recursos insuficientes para cumplir sus funciones.
Figura 4. Presupuesto Conafor 2014-2024

Riesgos que enfrentan los defensores del territorio
Frente a este panorama, cada vez más personas, colectivos y comunidades campesinas e indígenas, que dependen de los bosques para su sustento, defienden sus territorios frente a las actividades extractivas, los desarrollos inmobiliarios y de comunicación y la tala ilegal. Estos grupos se enfrentan a la violencia, el desplazamiento forzado y la criminalización, e incluso pierden la vida. Tal es el caso de Homero Gómez, asesinado en 2020 por defender los bosques de la mariposa monarca en el estado de Michoacán.
Detener la deforestación y la degradación de nuestros bosques demanda acciones urgentes. El nuevo gobierno federal enfrenta el desafío de detener la deforestación y garantizar un manejo sustentable de nuestros bosques. Aunque el país ha implementado diversas políticas para combatir la degradación forestal, estas no han sido suficientes. Los problemas estructurales, como la tala ilegal, la expansión agrícola y los grandes proyectos de infraestructura, siguen contribuyendo a la destrucción de estos ecosistemas y amenazando la biodiversidad y la seguridad de las comunidades indígenas y campesinas.
Aunque no existe un solo camino para hacer frente a esta crisis, el nuevo gobierno debe fortalecer las instituciones forestales mediante el aumento de presupuesto para Conanp, Profepa y Conafor, asegurando su capacidad para conservar, restaurar y vigilar los bosques. Esto supone revisar todos su programas y proyectos para erradicar la deforestación inducida, fomentando prácticas agroforestales regenerativas. Además, es necesario proteger a los defensores del territorio con mecanismos efectivos contra la violencia y criminalización. Finalmente, se debe involucrar activamente a las comunidades indígenas y campesinas en la toma de decisiones, reconociendo su conocimiento ancestral.
Nahum Elias Orocio Alcantara
Observatorio de Conflictos Socioambientales Ibero CDMX
Dulce María Ramos Mora
Programa Universitario para la Sustentabilidad Ibero CDMX
1 Loera, J. y Hernández, J. (2019). Sierra Tarahumara: Violencia sistemática y conflictos socio-ambientales en Chihuahua, México. Latin American Studies Association Forum, 50(4), 21-25. https://forum.lasaweb.org/past-issues/vol50-issue4.php
2 Villalobos, D., Martínez, P. y Carillo, H. (2018). Diagnóstico y propuestas sobre la violencia en la Sierra Tarahumara para la sociedad civil, comunidades, autoridades estatales y federales 2006-2017. Editorial Aldea Global
3 Meza, G., “Deforestación y debilitamiento de la organización comunitaria, consecuencias de Sembrando Vida”, Resonancias. Blog del Instituto de Investigaciones Sociales de la unam, 2022; Campos, A., y Morett, J. (2023). Sembrando Vida ante el panorama de la deforestación en México. Educate con Ciencia, 31(42).
4 Staff, “Ecocidio del Tren Maya: la obra requirió la tala de más de 10 millones de árboles en el sureste de méxico, dicen activistas”, Forbes México, 2023; López, R., y Daen, A., “7 millones de árboles talados para construir el Tren Maya, reconoce el gobierno; tramo 5, el de más deforestación”, Animal Político, 2024
Me parece muy completa la información Dada en este blog Yaque nos da ha conoser con buen detalle las causas de la deforestación en México y que también resalta los impactos negativos hacía el medio ambiente y que también se está afectando ala comunidades indígenas Yaque ellas tienen una relación profunda y religiosa con los bosques
A mí me pareció muy interesante la información de este blog por qué habla sobre la causa de la deforestación en México y también de muchos impactos sobre la deforestación y los riesgos que enfrentan los defensores del territorio y en los cambios de suelo, que convierte áreas forestales en pastizales tierras agrícolas, ganaderas o en monocultivos, es uno de los principales impulsores
El gobierno parece creer que nombrando Áreas Naturales Protegidas ciertos espacios de nuestro territorio es suficiente para que realmente estén protegidas. Sin presupuesto, sin plan de manejo ni estrategias que sirvan para que los nombramientos sean efectivos.
Por otro lado, el asunto de los talamontes ilegales que impunemente avanzan sobre los bosques desapareciéndolos, con las graves consecuencias que esto implica. Vivo de cerca lo que está sucediendo en Lagunas de Zempoala; hace 25 años que los pobladores (en especial los Tlahuica de San Juan Atzinco) han estado denunciando esta situación y los bosques están cada vez más menguados. Lo mismo ha sucedido en el Nevado de Toluca y… casi donde quiera que voltees a ver. Duele. Agradezco este escrito, y lo comparto.