Miradas impávidas ante la muerte de los siete colores de la laguna Bacalar

Ante las miradas incrédulas, los impactantes colores de la laguna Bacalar desaparecen. Sus aguas de siete colores ahora son monocromáticas. También agonizan los estromatolitos, comunidades formadas por bacterias que son los primeros oxigenadores de la atmósfera. Las incansables cianobacterias dan soporte a estas estructuras con la liberación de oxígeno a la atmósfera y son sumideros de carbono. El desequilibrio ambiental y sus consecuencias destruyen la belleza de la naturaleza sin piedad. La laguna Bacalar es el ecosistema acuático que alberga al mayor arrecife de estromatolitos de agua dulce del mundo. Su aniquilación tiene un alto costo ambiental. Su vida depende de varios factores biológicos y sociales.  Sin embargo, pareciera que vale más satisfacer las necesidades de los turistas, un tren, una carretera, un hotel que la captura de carbono (CO2) en minerales y materia orgánica, reciclaje de nitrógeno, fósforo y azufre, producción de oxígeno, estabilización de la costa, filtración de nutrientes del agua, hogar para peces juveniles, invertebrados e insectos. 

La destrucción de cualquier ecosistema es un atentado contra miles de criaturas conocidas y aquellas que jamás serán nombradas. La insensatez máxima es que nosotros estamos muriendo con los colores de la laguna Bacalar. ¿Cuántas pandemias necesitamos para aprender la lección?

Ubicación de la laguna Bacalar

La laguna de los siete colores se ubica en el extremo sur del estado de Quintana Roo, México. El origen de la laguna Bacalar se debe a un conjunto de fracturas geológicas incluyendo al Río Hondo, Bahía de Chetumal, laguna Guerrero, laguna Chile Verde y laguna Bacalar. Ésta última es una interfase entre ecosistemas de selva tropical baja y humedales.

Hasta finales del siglo pasado, el sur de Quintana Roo había mantenido en buen estado de conservación su cobertura vegetal. Pero en las últimas dos décadas se ha desencadenado un proceso de cambio de uso de suelo que ha sido el detonante del deterioro ambiental. La deforestación se debe a la producción de ganado, agricultura (caña de azúcar, soya, cítricos, piña) y al incremento del desarrollo inmobiliario y turístico.

Figura 1

Elaboración propia con de datos del INEGI, 2021

Potencial de los estromatolitos como sumideros de carbono

La palabra estromatolito tiene origen del griego estoma, que quiere decir capa y lithos, piedra. Se les conoce como rocas o piedras vivientes. Aunque a simple vista son rocas sin ninguna gracia, estas estructuras están formadas por miles de especies de microorganismos (bacterias y arqueas). Se calcula que en un kilo de estromatolito viven diez millones de células, ni la imaginación más suspicaz podría ver el número incalculable de virus que habitan ahí. Estos representan universos diminutos, llenos de interacciones ecológicas y colores que nuestro ojo tan torpe no puede ver, ni las lentes agrupadas del gran Antonie van Leeuwenhoek, ni siquiera el microscopio más potente de la actualidad sería capaz de descifrar el mágico misterio de los microorganismos existentes en ese mundo que podemos cargar en la palma de nuestra mano. Pero lo que sí sabemos con certeza es que debido a la interacción entre los microorganismos que los forman y la química del agua en donde se desarrollan, se produce la precipitación de minerales carbonatados. En la capa superior de los estromatolitos viven diminutos organismos que realizan la fotosíntesis, capturan dióxido de carbono de la atmósfera y lo convierten en materia orgánica, además de que liberan el oxígeno que respiramos.

Los estromatolitos son considerados los fósiles más antiguos de la Tierra porque desde hace 3700 millones de años liberan oxígeno a la atmósfera. También existen los estromatolitos modernos los cuales tienen una edad promedio de mil años, aunque existen colosos con hasta 9500 años formados por la precipitación de calcita. Sobre estas estructuras viven grupos de microbios únicos. Estas rocas vivientes sirven de hábitat para peces juveniles y dan soporte a las raíces de los manglares. La salud de los estromatolitos depende de que no se lastime su superficie porque ahí se encuentra la comunidad de microorganismos viva que trabaja para promover la precipitación mineral.

Los estromatolitos de la laguna Bacalar

Fotografía: Bernardo Aguila

El devenir monocromático de los siete colores de laguna Bacalar

En el periodo de 2009 a 2019 el turismo de la región de la laguna Bacalar aumentó un 300 %, la construcción de hoteles se disparó un 275 % y el desarrollo de viviendas incrementó un 377 % . El turismo sin control, más la falta de infraestructura urbana de tratamiento de aguas residuales, en conjunto con la desenfrenada deforestación de la región, han traído como consecuencia la eutrofización de la laguna. Este es el proceso de deterioro de la calidad del agua, surge a partir del enriquecimiento de nutrientes que promueven la producción primaria de algas que se alimentan del nitrógeno y el fósforo, la eutrofización es conocida coloquialmente como “sopa verde” por el aspecto verde oscuro que la da al agua. Para el caso particular de laguna Bacalar el estado trófico (relacionado a la nutrición y aportación de nutrientes a la laguna) está asociado al exceso de contaminantes por la descarga de aguas residuales sin tratamiento, el uso de fertilizantes en la agricultura, la deforestación de los manglares y en consecuencia, las leyes del cambio de uso de suelo. La eutrofización tiene varios efectos negativos, entre ellos la pérdida de trasparencia del agua debido al crecimiento de microalgas, el aumento de descomposición de materia orgánica y a la disminución del oxígeno disuelto. Todo lo anterior genera condiciones que ponen en riesgo la salud y la integridad de la comunidad de los estromatolitos, todas las especies asociadas a ellos y la magia de los colores de la laguna Bacalar.

Originalmente la laguna Bacalar tenía siete tonos de azul, que cambiaban con la profundidad del agua, el movimiento de los bancos de arena y el reflejo del cielo y las nubes. Era una laguna oligotrófica, que se mantenía con un bajo contenido de nutrientes, en la actualidad el agua se ha tornado verde, por la alta concentración de organismos en el agua, y café por el sedimento que fluye en temporada de lluvias. También se ha notado la presencia de la bacteria patógena Escherichia coli en el agua, un indicador de la presencia de aguas residuales urbanas en la laguna.

Laguna Bacalar oligotrófica, se pueden apreciar los diferentes tonos de azul y los estromatolitos por el bajo contenido de nutrientes

Fotografía: Bernardo Aguila

La laguna Bacalar pide a gritos ayuda para frenar la deforestación, para regular la expansión ganadera, para disminuir el uso de fertilizantes y para tener un buen manejo de las aguas residuales, sin dejar a un lado la implementación de programas continuos de educación ambiental que lleven a un desarrollo sustentable. Todos sin excepción podemos contribuir al bienestar de los ecosistemas si creamos conciencia de que todos los seres vivientes tienen un papel importante en el planeta. La destrucción de sus hábitats naturales atenta contra nosotros mismos y así es como se pierde el equilibrio. Cuando te encuentres de paseo por la laguna Bacalar, abre bien los ojos y conoce a los estromatolitos y cuidalos. Permite que el asombro se apodere de ti al estar frente a los primeros seres vivos que poblaron nuestro planeta.

Este texto es una colaboración entre nexos y la Sociedad Científica Mexicana de Ecología.

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Publicado en: Hallazgos

3 comentarios en “Miradas impávidas ante la muerte de los siete colores de la laguna Bacalar

  1. El deterioro de la Laguna de Bacalar tiene una larga historia, asociada a los desarrollos turísticos y habitacionales que le rodean, aunado a la intensificación de los usos agrícolas y pecuarios. Pero como no han dicho nada los «pseudo ambientalistas», no se asigna al prioridad que merece.
    Se debe exigir que la autoridad estatal y municipal ponga solución a las descargas d aguas residuales de la infraestructura turística y regular el uso de plaguicidas y fertilizantes.

  2. Muchas gracias Osiris Gaona, Alfredo Yanez-Montalvo, Miriam Guerrero y Luisa I. Falcón, por este impactante articulo resultado de sus extensas investigaciones. Vivi en Bacalar desde hace 22 años y veo con tristeza el peligro que corre la laguna si no se toman medida urgentes para detener su deterioro en base a lo que ustedes mencionan. Para mi el peligro numero uno que hay que atender es la agricultura ganadera con sus agroquímicos, que ha resultado en una deforestación agresiva, incendios forestales y la contaminación del suelo, el agua y aire. Temo la llegada de las tormentas tropicales que precipitan escurrimientos cargados de pesticidas, de poderosos fertilizantes químicos, pesticidas, y de los hidrocarburos resultado de la peligrosa practica de quema y tala que ya debería estar prohibida.
    Ojalá que sus palabras lleguen al corazón los gobernantes y a todos los que aquí habitamos.

  3. Urge mayor educación ambiental. A este ritmo en poco tiempo no quedará nada de la belleza de lugares como la Laguna de Bacalar. Hay poca información acerca del daño ambiental que provocan muchas de nuestras actividades y costumbres. Los bloqueadores para la piel son sumamente dañinos para la salud de los corales.

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