Les damos la bienvenida a Crisis climática, una colaboración entre nexos y el Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En este nuevo espacio abordaremos distintas dimensiones del cambio climático y compartiremos avances recientes en el estudio de este fenómeno y sus consecuencias desde distintas perspectivas, disciplinas y enfoques, incluyendo temas de modelación y datos de clima, impactos en sistemas naturales y humanos, vulnerabilidad y adaptación, así como de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la transición a una economía con una menor dependencia de combustibles fósiles y otros contaminantes climáticos. El énfasis estará en la investigación realizada por la comunidad académica en México y en particular en las implicaciones de este fenómeno para nuestro país. Esperamos que este sea un espacio de discusión e información que estimule la participación e involucramiento de un mucho mayor número de actores de la sociedad para entender y enfrentar el cambio climático.
En una encuesta del Pew Center realizada en 2018, un porcentaje mayoritario de la población en 26 países calificó al cambio climático como la amenaza global más importante. México fue el quinto país con mayor porcentaje de habitantes (80 %) que así lo estiman. Sin embargo, parte de nuestra sociedad y gobierno todavía considera que los impactos del cambio climático podrían ser menores, y que estos se presentarán en sectores, sistemas y poblaciones lejanas en el tiempo, en el espacio o en ambos. Valga subrayar que esta percepción es errónea y que mal informa la toma de decisiones en cuanto a acciones que deberían implementarse hoy para enfrentar mejor al cambio climático. En este sentido, me parece oportuno compartir algunas estimaciones recientes sobre los costos económicos del cambio climático para México que puedan ayudar a dimensionar la gravedad de las consecuencias que este fenómeno implica para nuestras sociedades actual y futura.

A través de la colaboración entre la UNAM y la Universidad Libre de Ámsterdam se desarrolló el modelo CLIMRISK que permite producir estimaciones de los costos económicos y los riesgos del cambio climático en escalas global, nacional y con una resolución espacial máxima de 50 km. Bajo un escenario de inacción internacional para mitigar las emisiones de GEI, el valor presente de los impactos que el cambio climático produciría para México durante este siglo es comparable a que el país perdiera entre la mitad y hasta cinco veces su Producto Interno Bruto (PIB) actual. En la segunda mitad del siglo, gran parte del territorio perdería anualmente al menos 5 % del PIB local como consecuencia de los efectos del cambio climático. Más aún: los impactos de este fenómeno no se distribuirán uniformemente entre los estados ni al interior de los mismos. De acuerdo con la Sexta Comunicación Nacional de México ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, los estados con mayores pérdidas económicas en términos absolutos serían la CDMX y el Estado de México. Sin embargo, cuando se presentan estos impactos como proporción del PIB estatal, entre los estados más afectados están Hidalgo, Guerrero y Aguascalientes.
Figura 1. Fechas estimadas para exceder pérdidas superiores a los mil millones de dólares por cambio climático.

Los distintos colores en el mapa muestran las décadas en las que se rebasaría el umbral de pérdidas económicas de mil millones de dólares. Estimaciones basadas en el escenario de emisiones de gases de efecto invernadero RCP8.5 y el escenario de desarrollo SSP5
Fuente: modelo CLIMRISK del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM e Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Libre de Ámsterdam.
La capacidad de producción agrícola del país podría reducirse drásticamente durante este siglo si no se implementan acuerdos internacionales ambiciosos para reducir las emisiones globales de GEI. Para finales del siglo, las reducciones en rendimientos de granos podrían alcanzar hasta un 80% en algunos estados y de entre 5 % y 20 % en las próximas dos décadas. El valor presente de las pérdidas en rendimientos en seis cultivos (maíz, trigo, soya, arroz, sorgo y caña de azúcar) durante este siglo asciende a cerca de 452 300 millones de pesos, lo que sería similar a perder hoy alrededor de dos veces el producto agrícola anual total de México. Los impactos del cambio climático en el maíz de temporal son de particular importancia social en México ya que actualmente el 59 % del terreno agrícola de temporal del país se dedica a este cultivo, de la cual la mitad se destina al autoconsumo y provee la base nutricional de 20 millones de personas. Para finales del siglo, estados como Jalisco, Sinaloa, México y Guanajuato, que actualmente se encuentran entre los mayores productores de este cultivo en el país, tendrían pérdidas superiores al 30 % en sus rendimientos. Más aún, actualmente 23 estados producen al menos una tonelada por hectárea, para finales del siglo únicamente 11 estados mantendrán una producción por arriba de esta cantidad.
Actualmente los costos económicos por inundaciones en México son ya considerables. El daño anual esperado por inundaciones fluviales es cercano a los 140 000 millones de pesos, mientras que por inundaciones costeras asciende a alrededor de 2600 millones de pesos. El incremento en exposición por crecimiento poblacional y económico, junto con los cambios proyectados en el clima, harán que los costos de las inundaciones aumenten severamente en el futuro. Se estima que para 2080 el daño anual esperado por inundaciones fluviales sea casi 16 veces mayor al actual, mientras que en el caso de las inundaciones costeras sea 76 veces mayor.
Las áreas urbanas son particularmente sensibles a los impactos del cambio climático, en ellas convergen diversos riesgos socioambientales y muy altos niveles de exposición ya que concentran más de la mitad de la población del planeta y cerca del 80 % del PIB global. Durante el proceso de formación de ciudades se lleva a cabo la sustitución del paisaje natural por grandes concentraciones de materiales urbanos que absorben y retienen el calor, produciendo el llamado efecto de isla de calor urbana. Este efecto produce cambios en el clima local, incluyendo el aumento de varios grados centígrados en las temperaturas de la ciudad en comparación con zonas rurales cercanas. Las grandes ciudades del mundo podrían enfrentar costos al menos dos veces más grandes que el resto del mundo debido a los efectos combinados de la isla de calor y el calentamiento global causado por el aumento en las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero. También es en estas ciudades que los impactos del cambio climático podrían percibirse primero. A partir de esta década, en ciudades de México como CDMX, Guadalajara y Monterrey las pérdidas por cambio climático local y global podrían exceder los 1000 millones de dólares cada año (Figura 1). Es difícil evitar muchos de los impactos del cambio climático que se prevén para esta década y el inicio de la próxima únicamente mediante esfuerzos internacionales de mitigación, lo que resalta la importancia de implementar acciones efectivas y oportunas de adaptación para reducir los riesgos e impactos del cambio climático. Entre las acciones de adaptación y reducción de riesgo que las ciudades pueden implementar se encuentra la de mitigar el efecto de la isla de calor urbana mediante la adopción de techos verdes, frescos y la utilización de pavimentos frescos. Se ha estimado que por cada dólar invertido en la implementación de estas acciones para reducir el calentamiento local se puede obtener un beneficio de hasta 15 dólares en daños evitados, sin contar con otros posibles cobeneficios en calidad del aire, salud y paisaje.
El cambio climático plantea grandes retos para nuestro país y tiene la capacidad de amplificar gran parte de los otros problemas socioambientales que enfrentamos y enfrentaremos en este siglo. Las consecuencias sociales, ambientales y económicas finales de las ramificaciones y sinergias entre estos problemas son difícilmente cuantificables. Sin embargo, eventos como la pandemia nos ayudan a entender cómo los contextos socioeconómicos, políticos y ambientales prevalentes pueden amplificar los impactos directos de un evento o una serie de ellos y hacerlos mucho menos manejables. El cambio climático plantea una situación mucho más compleja, con enormes incertidumbres y huecos de conocimiento, impactos sistémicos, agudos y crónicos, y que se extiende en horizontes de tiempo para los que la política, la toma de decisiones y la sociedad en general tienden a padecer miopía. Las consecuencias del cambio climático para nuestro país son profundas y multidimensionales, y su atención requiere grandes esfuerzos conjuntos de la academia, sectores público y privado y de la sociedad en general.
Francisco Estrada Porrúa
Coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático, UNAM
Este texto es una colaboración de nexos con el Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM (PINCC)
1 Para todos los cálculos de valor presente en este texto se utiliza una tasa de descuento del 4 %.
Excelente información