La crisis ambiental y las intoxicaciones alimentarias: el caso de la ciguatera

Los problemas ecológicos del planeta sin duda afectan la salud de los seres humanos: la más reciente advertencia es la pandemia de covid-19. Con la nueva serie “El cuerpo ante la crisis ambiental”, los blogs Crisis Ambiental y (Dis)capacidades exploran las consecuencias de esta desestimada relación.

La ciguatera es una intoxicación causada por el consumo de peces de arrecife de áreas tropicales y subtropicales de todo el mundo que han acumulado en sus tejidos (cerebro, músculo, vísceras e incluso huesos) potentes toxinas marinas llamadas ciguatoxinas (CTX). Estos compuestos son poliéteres solubles en grasas, resisten el frío, el calor y los ácidos. Son producidos por microalgas que viven en el piso marino sobre coral muerto, rocas y arena (dinoflagelados bénticos) llamados Gambierdiscus y Fukuyoa que, al ser alimento de otros organismos, llegan hasta los peces carnívoros a través de las redes tróficas marinas (bioacumulación).

Imagen por Microscopia Electrónica de Barrido de Gambierdiscus del Caribe Mexicano. Imagen obtenida por Antonio Almazán y Yolanda Hornelas

Al consumir peces con CTX las personas presentan un cuadro complejo de intoxicación que puede ir de moderado a grave, con una sintomatología que comprende una variedad de desórdenes gastrointestinales, cardiovasculares y neurológicos (ver recuadro al final). En ciertos casos, estos pueden perdurar y evolucionar a una enfermedad crónica.1 Algunos de los signos y síntomas pueden durar días, semanas, meses e incluso años Pueden incluir disturbios psiquiátricos con problemas en la memoria, ansiedad y depresión, susceptibles a ser reactivados por el estrés, o el consumo de pescado, alcohol y drogas. Se ha descrito que las ciguatoxinas pueden ser transferidas a través de la leche materna; incluso ha habido reportes de hormigueo y parestesias localizadas en las parejas sexuales de pacientes en la fase aguda de la enfermedad. Si bien el uso de manitol ha demostrado cierta utilidad, esto es únicamente en las primeras 24 horas.2 No existe un antídoto específico.3

El Codex Alimentarius de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) describe que los dinoflagelados de la ciguatera se convertirían en una creciente amenaza a la seguridad alimentaria debido al cambio climático. En 2016, el Comité Internacional sobre Pesca planteó que la intoxicación por peces es un problema que afecta cada vez más a las naciones ubicadas en regiones tropicales y subtropicales de los Océanos Pacífico, Índico y Mar Caribe. En estas regiones las tormentas y huracanes son más frecuentes y el aumento de la temperatura de la superficie marina es mayor. Ello influye en la distribución y proliferación de las microalgas y las toxinas relacionadas a la ciguatera y vuelve más impredecible la aparición de sus casos.

Distribución y presencia de ciguatoxinas

Pese a que la mortalidad en humanos es baja (alrededor del 1 %), la intoxicación por ciguatera representa un serio problema de salud pública: cada año se presentan alrededor de 50 000 casos, y algunos autores estiman hasta 500 000 a nivel mundial.4 Además, es importante tener en cuenta que se tiene un alto subregistro de esta enfermedad en diversos países, ya sea por desconocimiento del personal biomédico o porque es confundida con otras enfermedades infecciosas o alérgicas. Se ha calculado que estos registros pueden representar sólo el 20 % de la cifra real. La ciguatera es el síndrome de origen no infeccioso que causa el mayor número de intoxicaciones humanas por consumo de pescado, afectando tanto a las poblaciones costeras como al comercio local e internacional de distintos productos pesqueros.5

En el continente americano, las intoxicaciones ocurren principalmente en Hawái, Florida y Texas, Estados Unidos; países insulares del Mar Caribe, y en Belice, Colombia, México y Venezuela. Sin embargo, otros países pueden presentar casos de intoxicación tanto por la importación de productos pesqueros como por el consumo de pescado por turistas visitantes; así ha sucedido en los últimos años en Alemania, Brasil, Canadá, España y Reino Unido. Otra tendencia reciente es la expansión geográfica de esta enfermedad a áreas previamente no afectadas, no sólo en ciertos grupos de islas del Pacífico, sino también en regiones templadas de todo el mundo como probable consecuencia de los efectos del cambio climático.6

Colecta de muestras en los mares mexicanos
Fotografías: Benjamín Delgado Pech y Luis A. Barra González

El caso de México

En 2019 publicamos una revisión que contabilizó 464 casos de ciguatera en México entre 1984 y 2013. Los casos se dieron en los estados de Baja California Sur, Quintana Roo y Yucatán, y en turistas mexicanos que se intoxicaron en Cuba; se asociaron a peces (meros, garropas, cabrillas, pargos y barracudas) que provenían de islas, islotes, cayos y zonas de arrecife.7 Recientemente hemos documentado 328 nuevos casos entre 1979 y 2020, con el Caribe Mexicano como la zona con mayor incidencia, donde el principal organismo vector es la barracuda. Sin embargo, también se registraron nuevos casos en Veracruz, Campeche y Yucatán en el Golfo de México, y casos esporádicos en Baja California Sur (Pacífico y Golfo de California), y Colima (Pacífico Tropical Mexicano).

Ejemplares de barracuda y pez león obtenidos en Isla Mujeres, Caribe Mexicano y Tuxpan, Veracruz, Golfo de México
Fotografías: Antonio Almazán Becerril, Benjamín Delgado Pech y Luis. A. Barra González

Campo pesquero en Campeche, Golfo de México
Fotografía: Erick Núñez Vázquez

Campo pesquero y turístico en Puerto Morelos, Caribe Mexicano
Fotografía: Erick Núñez Vázquez

Isla de Cozumel, Caribe Mexicano
Fotografía:  Erick Núñez Vázquez

En agosto y septiembre de 2020 sucedieron dos lamentables nuevos brotes de intoxicación por consumo de barracuda con veintidós casos y  dos decesos en Chetumal, Quintana Roo, y otro con treinta casos en la comunidad Maya de Oxkutzcab, Yucatán. También se registraron dos casos en el Estado de México por consumo de sierra, y un probable primer caso del “síndrome de Haff” en Boca del Río, Veracruz, por consumo de robalo. En algunos de estos eventos, los pacientes fueron atendidos inicialmente como posibles casos de covid-19, mientras que en los dos brotes de la Península de Yucatán la atención hospitalaria se complicó por la saturación hospitalaria derivada de la pandemia. Con base en estas investigaciones, la ciguatera en México es la principal causa de intoxicaciones por consumo de mariscos asociado a los florecimientos algales nocivos.

Consideraciones finales

La ciguatera no sólo es un problema importante de salud pública, también representa una gran amenaza para la sostenibilidad y seguridad alimentaria de las comunidades costeras. Se espera que este problema aumente a nivel mundial en el contexto del cambio climático, la crisis ambiental y el aumento de la eutrofización en los entornos de los arrecifes por el deterioro costero ocasionado por las diversas actividades humanas. Se ha descrito el aumento de fenómenos hidrometeorológicos y nuevas amenazas por especies invasoras ocasionados por el desarrollo descontrolado en la construcción marítima y turística, las plataformas petroleras, y otras actividades industriales que crean sustratos para diferentes especies de microalgas, macroalgas e invertebrados bentónicos que pueden influir en las poblaciones de dinoflagelados tóxicos.

A lo anterior hay que agregar que la ciguatera aún es poco conocida por la sociedad en general y por el propio sector biomédico; por ello, es importante su divulgación, la investigación científica regional, nacional e internacional, y el desarrollo de un plan nacional para su manejo. En México hay poca investigación sobre la fisiología y ecología de las microalgas Gambierdiscus y Fukuyoa y otras especies bentónicas tóxicas, pero existe evidencia de la presencia de diversas especies del género Gambierdiscus, Ostreopsis y Prorocentrum en el Pacífico, el Golfo de México y principalmente en el Caribe Mexicano.8 Estos hechos señalan la importancia de realizar investigaciones más sistemáticas sobre los casos de intoxicación por consumo de alimentos de origen marino en el país. Es muy probable que el registro epidemiológico de los casos de ciguatera sea deficiente e impreciso. De igual manera, es clave y urgente conocer los niveles de toxicidad (periodicidad, distribución anatómica, tallas más tóxicas) y la determinación de la naturaleza química de las toxinas presentes en los productos marinos; las regiones de riesgo, y la temporalidad en los peces herbívoros, carnívoros y dinoflagelados.9

La implementación de normativas y la vigilancia epidemiológica y ambiental de la ciguatera son prioritarias. Se requiere acelerar las investigaciones y programas para su monitoreo y mitigación, fortalecer la base de su conocimiento, establecer métodos prácticos en su detección y buscar terapias y antídotos. Las afectaciones están aumentando constantemente en nuestro país, principalmente en la Península de Yucatán (Caribe Mexicano y aguas adyacentes), el sur de la Península de Baja California, y en puntos específicos del Golfo de México y del Pacífico Tropical

 

Signos y síntomas de la Ciguatera

Gastrointestinales

Cardiovasculares

Neurológicos

Náusea, vómito, diarrea, deshidratación y dolor abdominal

Descenso de la frecuencia cardiaca (bradicardia), presión arterial baja (hipotensión), alteraciones en el ritmo cardiaco (arritmias cardiacas) y frecuencia cardiaca rápida (taquicardia)

Hormigueo, entumecimiento adormecimiento o ardor en manos y labios, dolor muscular (mialgia), en articulaciones (artralgia) y dental. Disturbios motrices, comezón (prurito), vértigo, percepción invertida de la temperatura (lo frío se percibe como caliente y lo caliente como frío), temblores, dificultad para respirar (disnea), sudor excesivo (diaforesis), debilidad, parálisis muscular, salivación, lagrimeo, visión borrosa o en túnel, dificultad para caminar, escalofríos, rigidez del cuello, dificultad y dolor al orinar (disuria), caída de la temperatura corporal (hipotermia) y problemas psiquiátricos (ejemplos: depresión y ansiedad)

Se han descrito más de 100 signos y síntomas para la ciguatera. En realidad, las CTX son un grupo; actualmente se conocen más de 20 tipos, siendo la CTX-1 una de las principales toxinas hallada en peces carnívoros. Algunos investigadores las han clasificado en 3 familias de acuerdo con su origen geográfico; es decir, las ciguatoxinas que provienen del Océano Pacífico con la letra P (P-CTX), las ciguatoxinas del Caribe con la letra C (C-CTX) y las ciguatoxinas del Océano Índico con la I (I-CTX). Esto es importante porque, a pesar de que comparten una estructura química semejante, tienen ligeras diferencias estructurales que hacen que tengan una toxicidad distinta. Las ciguatoxinas son unas de las neurotoxinas más potentes que hay en la naturaleza. Actúan uniéndose a la membrana de las células excitables abriendo los canales de sodio y despolarizando las membranas celulares, lo que deriva en el bloqueo y daños del sistema nervioso.

 

Erick J. Núñez-Vázquez
Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. La Paz, B. C. S.

Antonio Almazán-Becerril
Centro de Investigación Científica de Yucatán. Unidad de Ciencias del Agua, Q. Roo.

 

Otros textos de esta serie:
La integridad ecológica en la salud y el bienestar” de Enrique Martínez Meyer.
Cuerpos y desastres naturales: las personas con discapacidad” de Alejandra Donají Núñez.
Los efectos de la actividad minera en la salud de los mexicanos” de Marlene Cortez-Lugo, Urinda Álamo-Hernández y David Hernández-Bonilla.
El calentamiento global y la salud” de Patricia Mussali Galante.


1 Los primeros síntomas ocurren entre 1 y 12 horas después de la ingesta de pescado contaminado. El cuadro completo sucede alrededor de las 24 horas.

2 Existen algunas investigaciones para este fin con el ácido rosmarínico y el brevenal.

3 Otros nuevos síndromes a nivel internacional que se han relacionado a los florecimientos bénticos por cianobacterias y dinoflagelados, son la “dermatitis severa del bañista”, intoxicaciones humanas por consumo de macroalgas (intoxicación por policavernosidos y aplysiatoxinas de Gracilaria en las que viven cianobacterias productoras de toxinas), el “chelonitoxismo” por consumo de tortugas marinas, “charcatoxismo” por consumo de tiburones, “clupeotoxismo” y “palytoxicosis” (intoxicación con palytoxinas por consumo de pescado, por contacto y respiratoria), “ictioalucinotoxismo” (síndrome alucinatorio por consumo de pescado), “fibropapilomatosis” en tortugas marinas y mortandades masivas de peces de arrecife y acuarios. 

4 Recientemente se ha detectado que alrededor de 400 especies de peces pueden transmitir las CTX. Se han asociado casos de ciguatera al consumo de crustáceos, erizos y moluscos en la Polinesia Francesa y la presencia e impacto de estas toxinas en la salud de una población en peligro crítico de extinción de “focas monje” (Monachus schauinslandi) en Hawái; lo que representó la primera evidencia de la transferencia de las CTX en mamíferos marinos y la posibilidad de que estas toxinas estén contribuyendo, junto con otras variables ambientales, en la desaparición de esta población. Las CTX también pueden afectar a los peces (ictiotóxicas) y crustáceos. De igual forma se han reportado intoxicaciones y muertes de aves, cerdos, perros y gatos que consumieron pescado con ciguatoxinas.

5 FAO, Marine Biotoxins. Food and Nutrition paper 80. Organization of the United Nations, Roma, 2005; FAO y WHO, Report of the Expert Meeting on Ciguatera Poisoning. 19–23 November 2018, Food Safety and Quality No. 9. Roma, 2020.

6 M. Chinain, et. al., “Ciguatera poisonings: A global review of occurrences and trends”, Harmful Algae, 2021, pp. 1-22.

7 E. Núñez-Vázquez, et al., “Ciguatera in Mexico (1984-2013)”. Marine Drugs, 17 (1), 2019.

8 A. Almazán-Becerril, et al., “Benthic-epiphytic dinoflagellates from the northern portion of the Mesoamerican Reef System”, Bot. Mar. 58, 2015, pp. 115–128; E. D. Irola-Sansores, et. al., “Population Dynamics of Benthic-Epiphytic Dinoflagellates on Two Macroalgae From Coral Reef Systems of the Northern Mexican Caribbean”, Front. Mar. Sci. 5, 2018.

9  Estos son tópicos en los que hemos enfocado parte de las investigaciones, sin embargo aún desconocemos muchos aspectos relacionados a las biotransformaciones de las toxinas en las cadenas tróficas


11 comentarios en “La crisis ambiental y las intoxicaciones alimentarias: el caso de la ciguatera

  1. Este tema se debe promover para no generar malos diagnósticos, concientizar, mantener una población sana y segura ya que es un problema que va en aumento. Debido a que la ciguatera ya no es un problema presente en una zona en específico, como se indicaba ya es un problema mundial, debido a la comercialización de los peces que pueden estar contaminados. De mi parte hace un mes atrás que estoy conociendo que existe esta problemática y que mi país no escapa de esta realidad aunque hayan pocos o ningún estudio relacionado con este tema.

  2. En Panamá podría haber un impacto importante al sector público, causado por estas y otras toxinas provenientes del consumo de mariscos y peces, y quizás aún no lo sepamos, pues es un país con una gran actividad pesquera y un alto consumo de estos alimentos.

  3. Muchas gracias por la información publicada, es de suma importancia y de interés de salud pública primordialmente. Ya que personas que viven en zonas tropicales, en nuestro caso Panamá, son muy amantes de los mariscos, y la mayoría de las personas no tienen el conocimiento sobre todo lo relacionado a este tipo de toxinas y las enfermedades, debido a las pocas publicaciones de investigaciones que existen en nuestro país.

  4. Esta información es de gran importancia para la sociedad, debido a que muchas personas desconocen sobre los diferentes tipos de intoxicaciones que pueden ocurrir por la ingesta de algún marisco, en este caso la intoxicación por peces por lo tanto pienso que es indispensable compartir esta información porque es algo que todos debemos saber y tener el cuidado en cuanto a la alimentación y es bueno que comparta investigaciones porque se da a conocer a nivel mundial, e incluso en nuevos países que desconocen o no le toman la importancia debida, tengan conocimiento de como afectan estas intoxicaciones de peces, no solo a la vida humana sino también al medio ambiente, porque son problemas causados por diferentes fenómenos, fenómenos naturales que también nosotros somos participes de estos. Gracias por la valiosa información.

  5. Tomando en cuenta las descripciones que se dan respecto a la ciguatera y sus características como agente tóxico, se es de imperancia resaltar los riesgos a los seres humanos los cuales son pueden desencadenar graves daños se debe tomar en consideración su forma de intoxicación la cual puede darse por el consumo de los peces contaminados. Es por ello que los estamentos de salud han categorizado a los dinoflajelados como una amenaza a la seguridad alimentaria lo que se da por la proliferación de las toxinas y microalgas que estén relacionadas con esta toxina (ciguatera). También se evaluó la distribución de los casos y los tratamientos dados a los afectados en las que se resalta que muchos de los infectados son confundidos como una enfermedad infecciosa o alérgica lo que enmascara los síntomas reales y el diagnóstico certero del padecimiento. Es por ello que se puede decir que al momento de consumir productos marinos (pescado) se tiene el riesgo de contraer toxinas o sufrir intoxicación por parte de los mismos ya que no se puede controlar el medio ni la alimentación de los peces que son traídos de las islas, cayos o zonas de arrecifes.
    Por todo lo antes dicho, se debe tomar en atención la crianza de estanques con condiciones controladas lo que disminuye el riesgo de intoxicaciones a los humanos (esto a modo de recomendación) o bien procurar que se regule la introducción de especies que no son de los distintos ecosistemas que se describen en el artículo, también afectado por las condiciones climáticas o diversas condiciones medioambientales que amenacen las zonas marítimas.

  6. Excelente investigación. Es muy importante el estudio de estas investigaciones sobre las intoxicaciones por el consumo de peces contaminados con ciguatoxina y es de gran relevancia que se siga promoviendo a nivel nacional y mundial, debido a que gran parte de la población desconoce de los efectos que causan estas intoxicaciones y por desconocer de dicha información lo asocian a otras enfermedades. A nivel industrial es muy necesario que se informe y se realicen pruebas de calidad a los pescados procesados ya que de acuerdo con la información citada es una toxina que se bioacumula debido a su carácter lipofílico.

  7. Es de vital importancia intensificar los estudios de controles de toxinas en mariscos para controlar brotes toxicos sobre todo en lugares donde no se tiene conocimiento de las mismas.

  8. Es de gran importancia que la población conosca hacerca de este tipo de intoxicaciones por la ciguatera ya que muchas familias dependen de este rubro y estos productos provenientes del mar son consumidos en la mayoría de los restaurantes lo que evitaría intoxicaciones masivas en laa áreas donde se den estos casos.

  9. Había leído que las ciguatoxinas son liposolubles. Pero fue impresionante leer que si una persona ha sufrido de una intoxicación por el consumo de mariscos contaminado, puede sufrir una recaída ya sea por estrés o por el consumo de pescados, alcohol y drogas.
    Las intoxicaciones por ciguatoxinas pueden confundirse con otras enfermedades, si no se tiene el conocimiento de la existencia de intoxicaciones alimentarias por el consumo de mariscos.
    Muchas veces vivimos en la ignorancia porque no queremos informarnos sobre lo que ocurre.
    Excelente artículo, brinda información que desconocemos y es de utilidad para todos.

  10. Las ciguatoxinas como muchas otras toxinas como se menciona, son de interés para la salud pública y este debe ser un motivo para incrementar la vigilancia en áreas propensas y implementar medidas que disminuyan el riesgo de intoxicación, pero esto es un reto ya que este tema es poco conocido en algunos países lo que propicia a más estudios y publicaciones como esta, que divulguen la problemática y den a conocer los factores que propician el incremento de las ciguatoxinas, conocer la naturaleza química de estas sustancias es de gran importancia es entender como actuan, lo que propicia un amplio campo de estudio para los científicos.

  11. La Ciguatoxina ha provocado serio problema en la salud de los seres vivos más en este momento de pandemia donde la población desde casa prefiere cambiar la dieta por la carne pescado ya que asegura que los pescado solo contiene omega 3 y 6.
    Aún no existe un antídoto curativo pero si existe un tratamiento donde se administra el manitol al 20% para reducir esta intoxicación. El gambierdiscus toxicus puede producir toxinas como maitoxina y Ciguatoxina, el primero es soluble en agua mientras que la Ciguatoxina es soluble en grasa, además las Ciguatoxinas son las únicas que se ha comprobado en peces ciguatos.
    Muy importante tener en cuenta que los peces herbívoros son precursores de gambiertoxina mientras que los peces carnívoros puede biotransformar fácilmente la gambiertoxina a Ciguatoxina.

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