En medio de los vastos campos agrícolas de Zacatecas, uno de los estados más destacados en la producción de alimentos en México, acecha un desafío silencioso y persistente que pone en riesgo nuestra seguridad alimentaria. La industria minera ha traído consigo un impacto inadvertido pero alarmante en nuestras tierras de cultivo. A medida que la minería se expande, comunidades agrícolas han sido desplazadas y los suelos han sido contaminados, generando preocupación en la producción agrícola, la ganadería y el bienestar humano.

¿Riqueza económica o satisfacción alimentaria?
En Zacatecas, dos actividades económicas conviven en un mismo espacio geográfico: la minería y la agricultura. La primera pone en riesgo la segunda. Lo que ocurre es que los desechos tóxicos de la minería afectan a la agricultura mediante la movilización de los metales pesados a través de los vientos, las corrientes marinas, el flujo de los ríos, etc., así como los procesos físicos, químicos y biológicos mediados por la biota.1 Dado que los contaminantes como los metales pesados pueden ser consumidos y digestados por los primeros eslabones de las cadenas tróficas, es decir, mediante el proceso natural de alimentación de los ecosistemas, es posible que sus efectos nocivos se multipliquen o biomagnifiquen.2 Basta decir que existe evidencia concluyente que señala que las plantas en su proceso de crecimiento se alimentan del suelo y sus propiedades, siendo capaces de absorber no sólo los nutrientes presentes en la tierra sino también elementos tóxicos como los metales pesados. Los efectos sobre la población dependerán de qué tan biodisponibles —qué tanto puedan ser absorbidos mediante su ingesta— y bioaccesibles —en qué cantidad estén disponibles para su absorción— estén en los cultivos.
Esto adquiere mucha relevancia cuando consideramos que a nivel nacional, Zacatecas es reconocido por ser el principal productor de frijol y ajo, el segundo productor de avena, el tercero de chile verde, el cuarto de tomate rojo, zanahoria y cebolla, pero además es el tercer productor de maíz forrajero.3 La producción agrícola de Zacatecas también colabora para satisfacer la demanda de forrajes, que sirven de suministro fundamental en la ganadería, particularmente la apiar. Esta importante posición como productor agropecuario ha debido compartir espacio con las actividades mineras desarrolladas en su territorio, pues Zacatecas es tanto el principal productor de frijol como de plata en México.
Esas características deberían colocar al estado en una posición privilegiada. Sin embargo, Zacatecas ocupa uno de los peores lugares en materia de desarrollo económico y progreso en el país. Los productores agrícolas en el país, y particularmente en Zacatecas, enfrentan retos considerables, además de la desertificación dadas sus limitadas capacidades territoriales para la producción, cambios en los ciclos de temporal, así como las precarias condiciones en las que viven. A esto hay que añadir que el presupuesto destinado a subsidios al campo se redujo un 23.3% en los primeros cuatro años del presente sexenio.4
Lamentablemente, la producción agrícola se encuentra amenazada también por la actividad minera. La expansión de la minería en el estado ha provocado el desplazamiento de comunidades agrícolas en Mazapil, así como otros problemas derivados de la contaminación de suelos en municipios como Fresnillo, donde la negligencia del gobierno estatal por décadas ha impedido que se realice un Ordenamiento Ecológico Territorial.
El principal problema de la falta de planeación ambiental estratégica en el estado de Zacatecas tiene que ver con la falta de control respecto a la contaminación de su territorio, lo que afecta al suelo, el agua, los ecosistemas, la producción agrícola, ganadera y, finalmente, el consumo humano. Existe evidencia de contaminación por plomo en suelo y agua de comunidades agrícolas aledañas a las minas en Fresnillo, como Valdecañas, Saucito del Poleo y la Colonia Presa de Linares, cuyas concentraciones de plomo en agua superan los límites permisibles establecidos por la Organización Mundial de la Salud.
De acuerdo con el primer Listado de Actividades Altamente Riesgosas, expedido por las Secretarías de Gobernación y Desarrollo Urbano y Ecología, la mayoría de las sustancias empleadas en la extracción de oro y plata son altamente riesgosas en las concentraciones utilizadas o generadas por la industria minera. Por tal motivo, las empresas están obligadas a presentar estudios de riesgo y contención en caso de fugas o derrames.
La exposición a estos elementos está relacionada con problemas de salud severos, que es necesario evitar. Las investigaciones realizadas en Zacatecas que van de los años noventa a la fecha, muestran el alto grado de contaminación por plomo, mercurio y otros metales, los cuales siguen estando presentes y lo harán por los siglos ya que estos elementos no son química ni biológicamente degradables.
Trazando un nuevo camino para preservar la seguridad alimentaria en Zacatecas
Con el objetivo de combatir la desertificación en Zacatecas y velar por la seguridad alimentaria del país, es importante que se lleven a cabo una serie de medidas encaminadas a conservar, proteger y restaurar los suelos agrícolas zacatecanos adoptando las directrices voluntarias para la gestión sostenible de los suelos propuesta por la FAO en 2017; ampliar el presupuesto destinado al campo y los créditos blandos y ayudas a los productores agrícolas; impulsar programas de remediación del suelo contaminado; reforestar las zonas erosionadas con plantas endémicas para la recuperación de sus nutrientes y evitar la erosión eólica del suelo, como con el nopal forrajero; así como mejorar y ampliar los sistemas de riego en tierras agrícolas con alto riesgo de desertificación, entre otros. Mientras el cumplimiento de los compromisos en materia ambiental no sea una prioridad para el gobierno en todos sus niveles, no habrá posibilidad de reducir los efectos que sobre la seguridad alimentaria pesan por la constante desertificación y contaminación de los suelos agrícolas, particularmente en Zacatecas.
Además, es fundamental poner atención en los riesgos en la salud humana. Para ello es importante identificar la relación que existe entre ciertas afecciones latentes en la población y su origen en espacios altamente contaminados con metales pesados y otros desechos tóxicos producidos por la minería. Reconocer y documentar la magnitud del problema podría ayudar a poner un alto a la explotación indiscriminada de los recursos del estado, así como evitar que se siga contaminando el suelo, el agua y el ambiente. Atender este problema podría ayudar a preservar las riquezas naturales de Zacatecas y sobre todo evitaría seguir deteriorando la salud y las condiciones de bien-estar a las que tienen derecho todos los seres humanos.
Mariana Ramírez Herrera
Unidad académica de ciencias sociales, Universidad Autónoma de Zacatecas
1 Entre los que destacan la metabolización, absorción, hidrólisis, oxidación, metilación, solubilización, etc.
2 Un ejemplo de biomagnificación se observa cuando las bacterias sulfato-reductoras al consumir el mercurio (Hg) presente en el mar lo metilan y transforman en un agente tóxico (MeHg) que pasa de estos microorganismos a la algas y el fitoplancton y de éstos al zooplancton y el krill, que son consumidos a su vez por peces y crustáceos de menor tamaño, que sirven de alimento a peces, aves y mamíferos que el ser humano consume.
3 De acuerdo con el Avance de Siembras y Cosechas 2020 emitido por el Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP)
4 Pasó de de 50,931,156,471 en 2018, a 39,045,022,627 en 2022, de acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), en los años correspondientes.