Pese a sus diferencias, el rasgo común de este trío de opciones está en su empeño por negar la responsabilidad de las corporaciones como causantes y beneficiarias de la catástrofe ambiental, social y climática.
Gobernanza ambiental global
La agenda verde de Biden: entre la ambición y la viabilidad política
La nueva administración tiene una oportunidad para señalar a los mercados, a la comunidad internacional, y a los votantes que le otorgaron un mandato ambiental, un compromiso serio con el planeta que refleje un balance entre viabilidad y ambición. Sin embargo, no lo hará sin oposición.
¿Puede ser Estados Unidos un líder climático?
¿Podrá el nuevo presidente encontrar el equilibrio delicado, tener contentos a todos y sacar adelante su proyecto con respecto al cambio climático? ¿Alcanzará, como promete, convertir a su país en el líder mundial del clima, convirtiendo el legado de Trump en un episodio desafortunado corto?
Trump, Biden y el cambio climático
Las propuestas de Biden que buscan alcanzar una economía cero-carbono al 2050, siguen enmarcadas en una lógica nacional, cuando la crisis climática exige un movimiento global. Lo anterior es principalmente evidente en la transición energética y la creciente demanda de materiales que está provocando un nuevo “boom” de productos primarios.
Hacia una ecología política de la esperanza
Solo una pulsión de muerte nos haría desear el retorno a la normalidad; insensato es regresar a una normalidad enferma, a una normalidad cruel y barbárica, sería desestimar el dolor y el sufrimiento humano y no humano, reafirmarlo como norma y sentido común.