Propuestas y resistencia

Salvemos el escaso suelo fértil del Valle de Guadalupe

En los paisajes semidesérticos en que se encuentra Ensenada, en los pequeños valles rodeados de chaparrales que conforman sus paisajes, es posible cosechar alimentos que nutren el cuerpo y el alma. El desorden territorial, el avance de la urbanización y los cambios en los usos del suelo amenazan esta fructífera tierra y su posibilidad de aprovechar lo que nos ofrece en términos de alimento, cultura y belleza.