Declarar abiertamente que el Tren Maya beneficiará a los habitantes de la región sin ningún estudio que lo sustente no sólo es ingenuo sino también irresponsable. Un megaproyecto de esta magnitud requiere de años de planeación, no sólo a nivel ingenieril, sino también a nivel ambiental y social.
Cristina Ayala-Azcárraga
Desarrollar la península, perpetuar pobreza
El Tren Maya es mucho más que un tren. Es un proyecto que pretende reordenar la región del sureste del país, por medio de la construcción de dos libramientos carreteros y mínimamente nueve nuevas urbes, con miras a que se conviertan en 18 (una por cada estación del tren). Así es como el tren es en realidad un proyecto inmobiliario y de urbanización.