Repensar el discurso

Entre la epidemia y la epidermis

No me queda duda de que el virus es político, porque lo biológico también lo es. Por supuesto que los efectos de este virus tienen un componente biológico que no podemos minorizar pues nos enferma, algunas veces, hasta la muerte. Sin embargo, las posiciones afectivas ante las enfermedades, o bien, ante “lo biológico”, así como sus causas o impactos, no podrán jamás escapar a la mirada social.