Águilas que prosperan en la Ciudad de México

La historia detrás del águila como símbolo de nuestro país es cautivadora. El dios Huitzilopochtli les había dado a los mexicas una señal en dónde habrían de asentarse y forjar una ciudad que se convertiría en un imperio: este sería un lugar donde un águila postrada sobre un nopal estaría devorando a una serpiente en medio de un lago. Aunque fuera sólo un mito, lo importante es que la imagen del águila devorando la serpiente está inmersa profundamente en la mente de todos los mexicanos y particularmente en los habitantes de la ciudad heredera de aquella Tenochtitlan, la Ciudad de México.

Ilustración: Izak Peón
Ilustración: Izak Peón

Por estos motivos la presencia de un aguililla de Harris (cuyo nombre científico es Parabuteo unicinctus) dentro de la estación del metro Nopalera el 30 de junio de 2017 llamó tanto la atención. Parecía que estábamos otra vez frente a esa señal: un águila (en este caso un aguililla) posada sobre un letrero del metro dentro de una estación cuyo nombre implica un terreno cubierto por nopales. Las fotografías de esta aguililla en el metro Nopalera aparecieron en numerosas páginas de internet, así como en programas de noticias por televisión; también circularon rápidamente a través de redes sociales.

Aguililla de Harris en el metro Nopalera de la Ciudad de México

Aguililla de Harris en el metro Nopalera de la Ciudad de México
Fotografía: @MetroCDMX

Una explicación que apareció en algunas de publicaciones fue que este animal probablemente se había escapado de algún cetrero porque tenía anillos o cuerdas en sus tarsos (extremidades inferiores). Los cetreros son personas que se dedican a la crianza y entrenamiento de aves de presa, y efectivamente algunos de ellos utilizan anillos con números o colores para identificar a sus animales. Esta explicación probablemente era correcta. En la Ciudad de México algunas instituciones contratan los servicios de cetreros y sus águilas, aguilillas y halcones para ahuyentar y alejar a otras aves que podrían ocasionar problemas, como las palomas (Columba livia), que pueden dañar algunas estructuras de edificios o provocar accidentes en los aeropuertos. De hecho, tanto el Sistema de Transporte Colectivo Metro como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México han utilizado los servicios de estos imponentes animales para alejar a las palomas. Así que una posibilidad es que esa aguililla en la estación Nopalera se encontraba en horas de trabajo.

Lo que es realmente notable es que en la Ciudad de México existe ahora una población de aguilillas de Harris que viven en completa libertad. Un equipo de investigadores y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México hemos estado monitoreando a estas aves en áreas verdes urbanas de la capital desde hace dos años. Trabajamos en más de 100 parques de distintos tamaños, buscando visualmente a estas aves rapaces y registrando todo tipo de datos acerca de ellas: su conducta, si están solas, en pareja o con una cría, si están cazando y el tipo de presa que consumen, así como el lugar en el que las detectamos. Usualmente están posadas en una rama cerca de la copa de árboles de gran tamaño, en lo alto de un edificio o en una antena. También las hemos observado al vuelo y persiguiendo alguna presa, que frecuentemente es una paloma.

Cabe destacar aquí que esta especie tiene distintos nombres comunes, dependiendo de la región en la que habita porque tiene una distribución muy amplia en el continente americano, desde el sur de Estados Unidos hasta Argentina y Chile. Por ejemplo, en Uruguay la consideran un gavilán, en Estados Unidos un halcón, en México una aguililla y los ornitólogos españoles la consideran un águila. El término “aguililla” se usa para referirse a un ave de talla intermedia entre un halcón (que son más pequeños) y un águila (que pueden alcanzar grandes tamaños). Efectivamente, el aguililla de Harris mide entre 46 y 59 cm, lo que es un tamaño relativamente pequeño para ser considerada formalmente como un águila.

Con base en el número de individuos que hemos detectado a lo largo de estos dos años, y haciendo uso de modelos demográficos, hemos estimado que la población de esta especie en la zona central de la Ciudad de México está conformada por entre 150 y 180 individuos. Además, sabemos que se están reproduciendo en primavera con un aumento de su número poblacional hacia finales del verano, debido a la presencia de las crías. Aparentemente establecen sus territorios en parques rodeados de edificios altos, que probablemente les ofrecen sitios que consideran seguros para anidar. También descubrimos que tienen dos tipos de presas preferidas: palomas y ratas. Un dato relevante es que, en primavera, cuando se encuentran en parejas porque se están reproduciendo, uno de cada seis parques urbanos se encuentra ocupado por una pareja de aguilillas de Harris. Hacia finales del verano, cuando las parejas se separaron y hay crías en la ciudad, estos animales pueden encontrarse en uno de cada tres parques. Estos números son notablemente altos para un depredador superior en una megaciudad como la Ciudad de México.

Un aguililla de Harris posada en la copa de un árbol en un parque de la Ciudad de México

Un aguililla de Harris posada en la copa de un árbol en un parque de la Ciudad de México
Fotografía: Darío Pérez García

No sabemos si estas aguilillas que vuelan libremente por la Ciudad de México y que hacen uso de sus áreas verdes se originaron a partir de algunos cuantos individuos que se escaparon de los cetreros o si algunas aguilillas silvestres colonizaron la ciudad desde otras regiones. Lo que sí estamos descubriendo a través de nuestros monitoreos en áreas verdes urbanas es que esta población parece estar prosperando. Su presencia claramente otorga beneficios notables a este gigantesco ecosistema urbano puesto que representan la punta de una cadena trófica y ayudan a controlar las poblaciones de fauna nociva, como son las ratas y las palomas. Es curioso cómo pasan desapercibidas para la gran mayoría de los habitantes de la Ciudad de México, quienes no parecen notar que en alguno de los parques que frecuentan, casi todos los días, un depredador superior vigila los alrededores desde las copas de los árboles.

 

J. Jaime Zúñiga Vega
Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México

Monserrat Suárez Rodríguez
Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México

Este texto es una colaboración entre nexos y la Sociedad Científica Mexicana de Ecología.

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Publicado en: Hallazgos

2 comentarios en “Águilas que prosperan en la Ciudad de México

  1. Muy interesante el artículo, sobre lo que habita en la ciudad, que debemos apreciar y cuidar

  2. Gracias por esta investigación tan interesante. En m caso debo comentar que donde habita mi hija (Av. De las Palmas a la altura del Anillo Periférico) en la CDMX, hemos tenido el privilegio de observar lo que parece ser una familia de aguilillas y con su sobrevuelo nos cautiva. Cuando es posible observamos desde el piso 14 y hemos identificado al menos tres individuos de distinto tamaño, suponemos que, como se señala, se trata una familia. Efectivamente son aves hermosas pero imposible de establecer una horario de sus apariciones, por lo cual no hemos podido gravarlas en video.

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